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Cómo innovar en tu negocio utilizando menos recursos

innovar en tu negocio con recursos mínimos

La situación de crisis global provocada por el Covid-19 ha generado mucho miedo e incertidumbre y la mayoría de los emprendedores no saben muy bien cómo innovar con menos recursos, para adaptar sus negocios al nuevo panorama económico.

Ahora los planes de desarrollo de negocio son a corto plazo, el ingenio debe suplir la falta de inversión y además el producto o servicio que se ofrece tiene que satisfacer una necesidad real.

Innovar haciendo más, mejor y con menos

Esa es la base de la llamada innovación frugal.

Una estrategia o más bien habilidad que está asociada a los países en vías de desarrollo. Consiste en estudiar las necesidades reales del cliente, para ofrecer soluciones de calidad, sostenibles y asequibles, utilizando los recursos que uno tenga a su alcance.

Innovar siempre se ha considerado propio de los países desarrollados, y el resultado se adaptaba después a los países emergentes.

Hace unos años, en 2013, Jaideep Prahbu, profesor de innovación, marketing, estrategia y negocios en Judge Business School, de la Universidad de Cambridge, aseguró que la innovación frugal sería la clave para salir de la crisis en los países desarrollados.

Hoy, una pandemia mundial ha puesto boca abajo todos los planteamientos económicos, políticos y sociales establecidos. A problemas complicados, se necesitan soluciones sencillas y rápidas que no requieran grandes inversiones.

El ejemplo más claro lo hemos tenido durante el confinamiento.

La falta de material médico hizo que asociaciones, empresas, pequeños negocios, autónomos y ciudadanos se volcaran para buscar una solución al problema de escasez, utilizando lo que cada uno tenía a mano.

Cómo dar un empujón a tu negocio para salir de la crisis aplicando los principios de la innovación frugal

A todos nos gustaría tener una bola de cristal que nos dijera qué va a ocurrir de aquí a un año para poder organizar mejor nuestros negocios. Pero no es posible.

Tampoco es posible volver a lo que teníamos antes. Sin embargo, podemos aprender de la experiencia vivida, gestionar mejor nuestro tiempo y esfuerzo para emplearlo en aquellas actividades que nos ayuden a diseñar un nuevo concepto de negocio.

Para ello te recomendamos elaborar un plan de negocio a corto plazo que te permita:

·    Tener capacidad de reacción.

·    Estar preparado para los cambios que surjan.

·    Asegurar la continuidad del negocio a pesar de las circunstancias.

En definitiva, que prevalezca la agilidad, sobre la eficiencia.

No es fácil y los sabemos. Toma nota de estos principios y analiza cómo podrías implementarlos en tu plan para conseguir mayor viabilidad y velocidad de recuperación.

1.- Flexibiliza tus recursos

Piensa en los medios que dispones y cómo podrías utilizarlos para dar solución a un problema de escasez.

Te ponemos tres ejemplos.

1.- James Dyson, inventor y fundador de la empresa de aspiradoras Dyson, utilizó los potentes motores digitales de sus productos y en 10 días los convirtió y adaptó en respiradores para distribuir por todos los hospitales del mundo.

2.- La firma Natalia Masián dedicada al diseño y creación de trajes de flamenca y danza tuvo que reestructurar su negocio y abrir una nueva línea dedicada a la fabricación de mascarillas, gorros y batas para personal sanitario. Ahora recibe pedidos de otros sectores que necesitan protección para sus empleados y buscan un diseño original y personalizado.

3.- La empresa Kandui Importaciones es una central de compras que importa productos de merchandising para grandes firmas del sector cosmético. Muchos de sus clientes aplazaron sus pedidos por el Covid-19 y para seguir adelante con el negocio, decidieron hacer uso de sus contactos y proveedores en India y China, y suministrar el material y los equipos médicos que se necesitaban en ese momento. De ahí surgió una nueva línea de negocio, y ahora tienen una web de productos de parafarmacia

Como ves, no es necesario inventar nada, sino utilizar lo que ya tienes y pensar cómo puedes ofrecer más valor.

2.- Regenera tu negocio.

Se habla a menudo de la sostenibilidad de los negocios, pero si lo analizas bien, eso supone que tu empresa se mantiene, nada más, es decir, que no avanza.

De lo que se trata es de tomar consciencia para regenerar el modelo de negocio que tienes y darle otro enfoque. Y no solo es posible, sino también necesario. Lo que hoy sirve, mañana se ha quedado obsoleto.

Un ejemplo.

En India hay una empresa que ha diseñado un sistema para proporcionar electricidad a las poblaciones más remotas, a través de energía solar. Su idea no es innovadora, pero su modelo de negocio sí.

La gran mayoría de estas personas no están en disposición de abonar una cuota mensual por el suministro de luz, pero sí pueden realizar un pequeño pago a través de su móvil que les permite tener acceso a la electricidad cuando la necesiten.

3.- Presta más atención las necesidades de tu cliente

Si algo nos ha quedado claro tras el confinamiento es que nuestras prioridades ahora son diferentes, nuestras capacidades también, y que como clientes tenemos otras preferencias.

Ya no es tan importante destinar recursos al mantenimiento de grandes oficinas, ni los viajes corporativos, ni las comidas de empresa, ni reuniones presenciales para conseguir los objetivos de venta.

Ahora es necesario simplificar las estructuras y la burocracia. También flexibilizar los activos humanos y capacitar a los empleados para poner el foco en el cliente y satisfacer sus necesidades reales con soluciones sencillas y asequibles.

Así lo han comprobado muchas empresas durante este tiempo de parón. Han tenido que reorganizar sus departamentos comerciales, adaptarlos y suplir las visitas in situ con reuniones a través de pantallas.

¿El resultado?

Con menos recursos se han adaptado a sus clientes, a su ritmo, a sus necesidades, han cerrado ventas y además han conseguido ofrecer una imagen de marca más cercana.

4.- Colabora con otras empresas

Consiste en asociarte con negocios y entidades que estén alineados con tus objetivos, aunque no sean de tu sector, para ahorrar tiempo y agilidad y ofrecer soluciones rentables.

Establecer sinergias, unirte con otros negocios más especializados en aquello que no dominas, aprender de ellos y juntos ofrecer a la sociedad lo que está demandando.

En los espacios coworking surgen a menudo iniciativas de este tipo.

Emprendedores y pequeños negocios que deciden unirse para sacar adelante un proyecto en concreto. Reducen gastos, comparten recursos y trabajan en un objetivo común.

No todo lo que necesitas para innovar en tu negocio es dinero

Como ves, en entornos de escasez surgen nuevas oportunidades, y aunque no siempre es fácil detectarlas y desarrollarlas para salir adelante, la clave está en utilizar de forma inteligente los recursos que tienes a tu disposición en abundancia.

Te hablamos de aquellos a los que la mayoría de las veces no das importancia, pero que son muy valiosos. Por ejemplo, tu capacidad comercial, de organización y gestión, de liderazgo, tu habilidad para la comunicación, tu empatía, etc.

El objetivo no solo es progresar y avanzar, sino:

  • Establecer fórmulas que te permitan adaptarte con rapidez.
  • Crear soluciones sencillas para enfrentarte a los múltiples cambios que surgirán en el futuro.
  • Generar impacto en tu entorno social.

¿Ya tienes en mente cómo puedes aplicar los principios de la innovación frugal para reestructurar tu negocio? Si necesitas ayuda con tu plan, cuenta con nosotros.

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